de RAQUEL SAJÓN de CUELLO

"Una canción de cuna trae el aire
"del almendro y la rosa en la mañana
"pero un temblor de hierros se acompasa
"hacia el oscuro miedo de la tarde.


"Trato de comprender, si es que se puede
comprender, esta oprobiosa muerte
de los niños en el mundo".

"No podré creer en el amor mientras
exista en el mundo un niño supliciado."

"¡Ay de los que astillaron el pecho de los niños!...
"¡Ay de los que enterraron sus risas en cavernas!..."

HACED SILENCIO

En algún momento

Haced silencio

Caminad despacio

Por las veredas de cemento.


Tirad mantas en los rincones

Que los niños mueren

de frío

Mirad, muy solos en los callejones

Está vomitando el brío.


Escuchad como gimen

De hambre esos niños,

Y apresuraos que ellos no temen.

Caminad con prisa

Por las veredas de cemento

Esquivad las manos de los niños muertos.

HUGO RICARDO

LE COUSANDIER

Extractado de SELECCIÓN NACIONAL DE POETAS VOL I -

Pág. 46



ALGUNOS LIBROS de JUANA C.CASCARDO

ALGUNOS LIBROS de JUANA C.CASCARDO
Sonar de Lluvia, Caminemos...Poemas para Acompañarte -Poesía - y Las Sombras del Futuro- cuento Cs.Ficc.- Diseños de Tapa: Gali (Gabriela López) Foto: Maia F.

SUELTA DE PROSAS - Comentario -

SUELTA DE PROSAS

Juana Catalina Cascardo

Por Jerónimo Castillo

“Estoy escribiendo una novela...”, me dijo al pasar el autor de ya varias anteriores, y hasta me pareció normal dentro de una lógica poco explicable para los tiempos que se viven, porque no se me hubiera ocurrido escucharle otra cosa como comentario novedoso a quien siempre escribe novelas, y ya estamos preparando mentalmente el comentario que arriesgaremos cuando la imprenta le entregue los primeros ejemplares a los que solemos tener acceso, aunque irresponsablemente estemos pensado eso sin saber aún de que se tratará la trama.

Pero... la trama estará, la novela estará, con su extensión más o menos conocida que sin duda alguna diferirá de la novela cervantina o de los “Cien años de soledad” del “Gabo”, porque ahora no se necesita una vida para escribirla, ni se tiene el tiempo suficiente para leerla. Va a haber personajes, seguro que van a existir, habrá una unidad de tiempo, una o varias acciones conjuntas, mancomunadas o superpuestas... En fin, a no dudarlo que tendrá todos los condimentos que suele tener ese género literario.

Por tanto, el posible futuro comentario de esta definida prosa, puede ser posible aunque nada garantice que esté a la altura de las circunstancias y le haga honor al indudable esfuerzo creativo del autor, que por trayectoria vaticinamos exitoso.

¡Cuán distinto sería arriesgar una opinión sobre otro tipo de narrativa, de otra prosa que no esté atada a las estructuras habituales, con lo cual estamos diciendo que ese otro tipo de prosa no podría rotularse con las premisas cuentísticas, de relatos, de ensayos y de cuantas más clasificaciones podemos encontrar en el ramo escritoril!

La tendencia al encasillamiento merodea en el rito del comentario crítico, pomposamente llamado bibliográfico, cuando lo que se dice lo motiva un libro, editado o no, y por lo tanto es válida esta advertencia para que haya un preacuerdo entre quien escribe y quien lee, para saber que estamos hablando de una obra a la que la literatura con que hemos aprendido a formar nuestros esquemas mentales no nos había propuesto con anterioridad, al menos en la forma compilada que sí lo hace Juana Catalina Cascardo cuando nos la entrega en un actualizado formato digital y que verá su vestidura tangible en un coqueto CD Rom, a la que ha colocado el nombre que nos da ya la idea de lo que vamos a leer: “SUELTA DE PROSAS”.

La poeta platense con este nombre no sólo hace un juego de palabras que nos obliga a mirar cada una de sus prosas como palomas en un día festivo, sino que también está advirtiendo que, como las palomas que salen volando de la mano colombófila, cada una similar, pero no exactamente igual, sus prosas tienen una mano común que las ha escrito y las libera también un día festivo para quienes asisten a la fiesta de su lectura.

¿De qué estamos hablando? Si, ya dijimos que no es una prosa única y por ende encasillable en los géneros conocidos. Evidentemente nos encontramos ante trabajos que tienen cada uno de ellos la propia personalidad, o dicho de otra manera, su propia estructura.

Allí comenzamos a encontrar la forma, lo que desde el principio queríamos ver, pero conformando una obra estructural, y recién caemos en la cuenta que este libro no puede ni tiene que ser leído de corrido, ya que se trata de un conjunto de trabajos que individualmente pueden acceder al título de: comentarios, opiniones, reflexiones, impresiones de viajes, críticas sociales, homenajes, recordatorios y otros más, que, como decíamos al principio, poco o nada tienen entre sí, pero que su autora ha dispuesto su compaginado en una obra literaria bajo el nombre de “SUELTA DE PROSAS”, a lo cual asentimos porque nos da la libertad de leerla en sus diferentes estados de ánimo, en distintos momentos de su vida, con disímiles herramientas literarias, dándonos con este compendio una visión de su universalidad literaria, donde, como no podía ser de otra manera, hallamos el punto de encuentro, teniendo presente que con uno u otro estilo, estamos ante el mismo autor, ante la misma persona que se toma la libertad de entregarse en diferentes formas creativas.

Juana Cascardo ha soltado prosas a sabiendas del riesgo que corre por la desestructuración de su escritura. Leer “SUELTA DE PROSAS” es leer varios libros de Cascardo, y ésta y no otra es la óptica que advertimos deberá focalizar la creación de la platense.

La felicitamos y auguramos que la difusión de la obra, en la forma que nuestra autora decida realizar, tenga la recepción que se merece, y estas líneas que no han entrado en el análisis individual, desean expresar que, sin perjuicio de la aparente disparidad, conforma un todo al que debe mirarse con el respeto que su profundidad contiene.

LIBROS DE AUTORES BONAERENSES

LIBROS DE AUTORES BONAERENSES
Exposición llevada a cabo en el Teatro Argentino de La Plata

TRES MANUSCRITOS DE JUANA C. CASCARDO

TRES MANUSCRITOS DE JUANA C. CASCARDO
Fotografía Maia F.

PRESENTACIÓN LIBROS DE JUANA C.CASCARDO

PRESENTACIÓN LIBROS DE JUANA C.CASCARDO
a la izq. su hija Gabriela autora diseños de tapa y composición libros

COMENTARIO SOBRE APUNTES DE INFANCIA

LA PLATA, Bar Borgoña, mayo 21, 2005, 18horas.

Por Primera vez, se hace la presentación de un libro en “Amigos de la Casa del Poeta”, reunión literaria recordatoria de las que realizábamos en la añorada Casa del Poeta, fundada por el siempre redordado poeta Julio César Mastay.

Apuntes de Infancia, de nuestra querida compañera de sueños Juana C.Cascardo, nos lleva de la mano acompañando su visión retrospectiva a el tiempo de sus primeros años, conmoviéndonos con sus relatos vivaces, donde se vislumbraba ya su personalidad sagaz, aventurera, inquietante. No exenta de ternura y amor por sus seres queridos, a quienes les rinde homenaje tanto en su dúctil prosa, como en sus sentidos poemas.

Escritora, poeta de muy amplia trayectoria, ya sea por la cantidad de libros editados, de variado contenido, como por su participación en paneles literarios, en jurados de cuento y poesía, como coordinadora de ciclos culturales, disertaciones, etc.

Juana es reconocida por sus cualidades literarias en nuestra ciudad, en Capital Federal y en distintos lugares de nuestro país y del extranjero, donde ha obtenido numerosos premios y distinciones.

Firmado: OLGA CARRERA – Escritora -

VISTA PUBLICO ASISTENTE

VISTA PUBLICO ASISTENTE
A LA PRESENTACION LIBRO APUNTES DE INFANCIA de Juana C.Cascardo, en La Biblioteca Central de la Pcia.Bs.As. (1ra fila de izq a dcha: H.Bambil, O.Carrera, N.Piñero, E.Arce, Meneca Negri, B Nuccetelli -escritoras-)

COMENTARIO

COMENTARIO de la Prof. Margarita Massud sobre el libro EL REGRESO DE LOS COSMOSIDOSOS de Juana C.Cascardo
Desiderio Tello, La Rioja, 6 de Agosto de 1996

Querida Amiga:
He recibido tu libro "El Regreso de los Cosmosidosos", está bellísimo. Lo trabajamos en clase (nivel secundario) con mi hermana que enseña Biología y una Profesora de Cívica; hicimos una tarea muy interesante con el contenido del mismo; pues, ahora como hay que inter disciplinar las asignaturas nos vino "de 10" el libro como tema transversal de lengua, biología y cívica.
Muy linda tu creación, me gustó mucho, te felicito y te agradezco vivamente que me hayas recordado enviándomela.
Sin duda nos veremos en el próximo Encuentro de Poetas de Villa Dolores. ¿Te llegó la invitación? Un abrazo fraterno. Margarita.

La Plata, Abril de 1995

En esta novela corta"LA ULTIMA QUIMERA", de la escritora Juana C.Cascardo, los personajes que allí se detallan si no son reales, son exactas vivencias de una época.
Los que contamos más o menos con la edad de Sofía, sabemos muy bien que fue así: una época de juventud estudiantil de jugarse o no; pero, luego de esto, cuando el ídolo Mariano, jugado, caería en desgracia todos lo señalarían y se apartarían de él como si estuviera enfermo de la peor enfermedad contagiosa. Entonces ¿Quién soportaría a Sofía, su inquebrantable compañera?
Y Sofía tomó por el camino que debía, hizo su vida y mantuvo latente su memoria. Nadie le lavó los recuerdos; pero sí, le mataron sus ideales. La distancia en otro país le da su abrigo, la acoge con un trabajo, amigos, vida en fin.
Su familia aquí en Argentina, la tiene casi en el olvido. Pero que hablen fuerte es comprometido, y Sofía cae casi en el olvido de esa gente entregada, sin memoria, sin manifestación alguna de ideales. Todo es nuevo luego de veinte años. Todo va a ser vendido, privatizado, hasta las conciencias y allí se desenlaza el final maestro y patológico esperado.
En mi muy personal interpretación de esta novela: los hechos reales marcan la real historia de un país, que alguien haya dado cuenta de ésto es muy importante.
Con mis mejores deseos de éxitos.
Beatriz E. Nuccetelli
Escritora

OPINION DE ROSELVIRA SODA

Mi estimada Juana, a través de nuestro común amigo Jerónimo Castillo he llegado a conocer su poesía, y debo confesar que la misma me ha atrapado. Con toda la humildad que nos caracteriza a quienes escribimos por el sólo amor a la escritura, me atrevo a darle mi opinión; su poesía, Juana, llega al alma, su poesía tiene el poder de llevarnos desde lo terrenal hasta lo cósmico, nos deja pensando y cuando uno detiene la lectura para elevar los ojos al cielo es porque estamos reflexionando y si esa lectura nos sacude, se transforma en motivadora de una nueva escritura, por eso es tan valiosa, porque actúa como disparador, no se queda quieta, adquiere vida en el lector. Eso es lo que pienso de la poesía en general al menos, la poesía que a mí me gusta, es la que tiene el poder de abrir mi mente, la que despierta mi imaginación. Los escritores tenemos un gran desarrollo de la imaginación, pero a ésta hay que alimentarla, Su poesía Juana, es cósmica, es universal. Me atrevo a enviarle algunos poemas de mi autoría, algunos forman parte de mi libro Relámpago" prologado por el querido amigo y escritor Jeronimo Castillo, y otros de mi libro “Detrás de la Luz”, anticipándome de alguna manera, ya que todavía no lo he publicado, pero lo haré próximamente. Con todo el afecto Roselvira Soda.



LIBROS DE JUANA

LIBROS DE JUANA
Foto Maia F. Diseños de Tapa: Gabriela López (GALI)

50 AÑOS DE EGRESADA DE LA ENSNA

50 AÑOS DE EGRESADA DE LA ENSNA
Poema - Diseño JanaF.

jueves, 14 de julio de 2011

LA CAJA DE LOS TURRONES - Relato -

LA CAJA DE LOS TURRONES

Relato

Salí temprano. Como de costumbre esperé el ómnibus unos treinta y cinco minutos, en la Estación Once. Ascendí al rápido lentamente, arrastrando mis pies un tanto hinchados por haber andado todo el día y por la humedad del medio ambiente.

¡Estaba pesadísimo el día!

Me acomodé en el asiento como para aprovechar el viaje hasta la Ciudad de La Plata durmiendo; o por lo menos, descansando el cuerpo, relajándome…Para mi alegría, pude dormir bastante ya que estábamos llegando a Florencio Varela cuando me desperté en una de las tantas frenadas bruscas que suelen hacer los omnibuses en sus recorridos habituales; cuando el tránsito está congestionado.

Paró el ómnibus y subió un grupo de personas que fue distribuyéndose por los asientos libres hasta ocuparlos todos y quedar, algunos de sus integrantes, de pie. Entre éstos, venía un niño de unos once o doce años. No más. Oscurito de tez. Con hermosos ojos negros brillantes. De cabello lacio y despeinado que hacía sombra en su rostro cada vez que se ubicaba debajo de uno de los focos de luz y que iba dejando sobre las rodillas de cada pasajero, cuatro turrones – de esos que suelen venderse en los trenes, en las filas, en los pasos a nivel cercanos a Buenos Aires-

Yo, como les dije, había trabajado durante todo el día y venía cansada; aunque, hambrienta por cuanto no había merendado.

Ver al pibe que vendía turrones y darme ganas de comer uno, fueron casi simultáneos.

Mientras tanto, el niño seguía con su tarea. Yo veía que nadie le compraba y no quería ser la única en hacerlo; mas, el hambre pudo más y le pedí que dejara los turrones sobre mis rodillas y me cobrara.

-Cinco pesos los cuatro- dijo Él.

Busqué en mi monedero y… ¡Qué problema!...Sólo tenía un billete de cincuenta pesos.

Además, era todo mi capital.

Le pregunté entonces al chico si tenía cambio.

-No, Señora, no me alcanza -me contestó.

…Y…Mi hambre iba en aumento… ¡Ya me hacía cosquillas en la boca del estómago!...

Mis miradas iban de los turrones al niño, y de éste, al billete; que no me decidía a entregárselo.

Entonces, dijo El: -Deme los cincuenta que Yo pido cambio al Chofer y se lo alcanzo.

Tengo que confesar que dudé un rato. Mi hambre venció y…, entregué el dinero al niño quien se encaminó con su caja llena de turrones, en alto, hacia el asiento delantero pasando con dificultad por entre los pasajeros que venían de pie y que no querían moverse para dar lugar al muchacho.

Yo veía desde mi asiento, la caja que parecía irse moviendo sola, como por arte de magia, por entre las cabezas de las personas.

La caja, con sus vaivenes, parecía irme diciendo:

“Sí. No. Te llevo el vuelto. No te lo doy.”

Imaginen la angustia que se apoderó de mí cuando, pasaban los minutos y el vuelto no llegaba. Y el ómnibus se detenía, bajaban pasajeros. Subía más gente.

¡Y nada! El niño había desaparecido de mi visión.

Ya comenzaba a hacerme a la idea de que los cuatro turrones me habían costado todo mi capital.

El Señor que iba sentado a mi lado, me miraba y movía su cabeza como diciendo:

-¡Si será crédula, ésta!... ¡Cómo se le ocurre, a estas alturas del siglo en el que vivimos, entregar un billete de cincuenta pesos a uno de estos vendedores ambulantes!...

¡Para colmo, un chico!... ¡Hum! No creo que le traiga el cambio…

Los pasajeros que venían de pie, y habían visto todo, miraban a uno y otro lados y…, diría que desconfiaban tanto como Yo, que ya pensaba que el niño había bajado con su caja de turrones y mis cincuenta pesos… ¡Y, si te he visto, no me acuerdo!...

¿Por qué los seres humanos seremos tan desconfiados?

…Con mucha paciencia, con su caja en alto, el pibe atravesaba con dificultad el pasillo, desde el asiento del conductor hacia el mío, con el cambio en su mano libre.

Lo traía arrolladito y apretado como temiendo perderlo.

Llegó como dudando: -¿Era usted Señora la que me compró?

Yo, no le podía contestar. Era tan grande mi asombro que las palabras no acudían a mis labios. Se quedaban en mi garganta en un nudo tenso.

Sólo moví mi cabeza en señal de asentimiento; mientras el niño me alargaba el rollito del vuelto que traía en su mano.

De reojo, alcancé a ver que el Señor que venía sentado a mi lado, compraba ocho turrones. El de enfrente, cuatro y la señora que iba de pie, otros tantos…

El niño, feliz, se encaminaba nuevamente por entre los pasajeros de pie que lo observaban asombrados, con su caja de turrones en alto, rumbo a la puerta de salida.

Se detuvo el ómnibus, y desapareció para siempre de mi vista el niño de la Caja de los Turrones… JUANA C. CASCARDO

jueves, 26 de mayo de 2011

LLUVIA

ESTA NOCHE

Esta noche de lluvia,
de lluvia intensa,
veré a solas
mis pensamientos.

Conversaré
con mis sueños
mis fracasos
mis dudas
y mis encuentros.



Y mañana
saldrá el sol
para mi espíritu
tras nubarrones espesos.

Nubarrones
de horas andadas
sin pensar;
vividas
sin saber;
gastadas
sin soñar...

JUANA C. CASCARDO
de su libro SONAR DE LLUVIA
Ed.Ramos Americana, 1981 Pag 15

miércoles, 18 de mayo de 2011

LA HISTORIA DE MI FAMILIA PRESENTA:

JUANA C. CASCARDO

UN EJEMPLO DE ABUELA

escrita y diseñada por JANA FANJUL

Me resultó emocionante descubrir a través de este trabajo que no sólo me elogian mis colegas escritores; sino una de mis nietas adolescente. Una piensa que no ejerce ninguna influencia sobre los más jóvenes y de pronto se encuentra con la agradable sorpresa del relato que sobre mi historia;
que es un poco su propia historia, realiza con acierto Jana.
Este trabajo fue presentado para la materia Comunicación Oral y Escrita dentro de la Carrera Licenciatura en Fotografía. En la tapa puede verse una fotografía de Juana (45 años) tomada por su Hija Gabriela -Diseñadora y fotógrafa. La misma fue utilizada como puede verse para el original diseño de tapa que realizó Jana. En las páginas interiores se aprecian muchas fotografías familiares de Juana, así como un relato escrito por Jana a manera de reminiscencia, elaborado en base a sus propios recuerdos de infancia y primera juventud y a la lectura del libro Apuntes de Infancia de su abuela.
La vida a veces, nos permite disfrutar de estos momentos en los cuales sentimos que existen vivencias que son más importantes que el poder, la riqueza material y que nos llenan de esperanzas.

lunes, 18 de abril de 2011

A VECES QUISIÉRAMOS VOLAR...

FUENTES QUE PROVIENEN
DE OTRAS FUENTES.

HORAS QUE VIENEN
DE LAS HORAS INFINITAS
OJOS QUE RONDAN
OTROS OJOS...

SOLES QUE ANUNCIAN
OTROS SOLES.

SÍMBOLOS QUE ESCAPAN
A LA COMPRENSIÓN, AL RACIOCINIO
Y QUE ENCIERRAN LA VERDAD
SOBRE UN FUTURO EXTRAÑO
AUNQUE, ESCRITO

JUANA C. CASCARDO
de su libro EL EQUILIBRIO UTÓPICO
Ed.Amaru Pag 43

domingo, 27 de febrero de 2011

"LO PROHIBIDO"

I
Vengo de un tiempo lejano en el cual se nos reprimían los sentimientos, las emociones, la ira, el dolor
Vivíamos en un mundo perfecto, ficticio, adonde todo podía adivinarse por lo repetido.
Procedíamos como lo habían hecho nuestros antepasados, nuestros padres, nuestros abuelos inmigrantes. Nacíamos con una ruta demarcada, estática. De ahí que llegar a vivir, a poder contar mi iniciación sexual, me resulta increíble.
Poder llamar a las cosas por su nombre, más me sorprendería; ya que significa correr velos, desenvolver vivencias ocultas y aceptar que siempre, en todo tiempo, hubo una iniciación.
Un hombre que penetró la intimidad hasta transformarnos en mujeres dueñas de un poder: la gestación, con el cual poco a poco nos volveríamos la mujer que dio a luz un hijo: lo máximo que un hombre puede realizar con una mujer.
Tal misterio rodeaba a la "mujer que se casaba", que era imposible no buscar a alguna recién casada que quisiera contar su noche de bodas, su tan guardada experiencia.
Pero era tanta la vergüenza, el pudor que lo que la recién casada contaba era mínimo en relación a lo que imaginábamos hubiese vivido.
Lo que ninguna se atrevía a relatar era la verdad. Lo doloroso de la iniciación sexual, o la gran desilusión ante un acto que de tan prohibido, se transformaba en insignificante.
La imaginación había superado a la realidad; hasta producir indiferencia.

"COLLAGE" foto por Maia F.

"COLLAGE" foto por Maia F.
Pueden verse Amigas con Juana en confitería La Plata, luego presentación libro en Universitario, abajo izq. Escritores hispanoamericanos en Chile y abajo der. presentación libro de Cristina Barla.

OBJETO DE DESEO -

EL ARTISTA

Hamelín,

Prometeo,

Dulce hombre de mis sueños,

Por ti se disuelve la flauta, mágicamente,

Mi diaria mirada recoge gotas, ventila océanos,

Desviste maravillas y devuelve tu retrato

Intacto,

A la pared,

Así luces más bonito: enmarcado.

EL FANTASMA

El fantasma entró por la puerta olvidada

Que había dejado abierta.

El hombre conoció conmigo la noche,

Velando mis sentidos reveladores.

El ladrón desmontó cada bisagra, redimiendo

El miedo en mis entrañas.

El Difunto me devolvió en su huida

El calor del que ahora me sé portadora.

MONICA CONTOVNIK

Entre sus títulos figuran: “Ojos de Ternera”, “Y Tirada Temblando Miraré el Relámpago”“La Cicatriz en el Ojo”, “Objeto de Deseo”.